Según un informe publicado en julio por la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés), la temperatura media mundial podría aumentar en más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales para el año 2024, mucho antes de lo que los científicos pensaban anteriormente. En el informe se advierte del alto riesgo de una variabilidad extrema de la lluvia y otras precipitaciones en las distintas regiones del mundo durante los próximos cinco años. De hecho, algunas ya se enfrentan a sequías por escasez de lluvia y otras a inundaciones por exceso de esta.

 

En marzo, la WMO confirmó que 2019 fue el segundo año más caluroso registrado, con una temperatura media mundial de 1,1 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. El más cálido registrado fue 2016, en parte debido a un fuerte episodio del fenómeno climático natural conocido como “El Niño”, caracterizado por temperaturas superficiales del mar inusualmente cálidas en el Pacífico ecuatorial.

 

Desde la década de 1980, cada decenio ha sido más cálido que el anterior. Así lo señala la WMO, que también subraya que el retroceso de los hielos, el aumento récord en el nivel del mar, la subida de las temperaturas, la acidificación creciente de los océanos y la conducta cada vez más extrema de muchos fenómenos meteorológicos combinan sus efectos de un modo que amenaza la salud y el bienestar de los seres humanos. El problema afecta al desarrollo socioeconómico mundial, causando migraciones e inseguridad alimentaria en ecosistemas terrestres y marinos.

 

En 2015, 195 países firmaron los objetivos de reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero que figuran en el Acuerdo de París y prometieron limitar el calentamiento global a entre 1,5 y 2 grados centígrados. Estas promesas no se han cumplido.

 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha promovido medidas para tratar de limitar el calentamiento global, pero parece difícil no superar los 2 grados y de hecho ya hay cálculos que apuntan a 3 grados para finales de siglo, lo que haría que la temperatura media del planeta fuese muy similar a la que se cree que existió por causas naturales a mediados del período Plioceno, hace unos 3 millones de años.

 

Las proyecciones basadas en los modelos climáticos para el período cálido de mediados del Plioceno sugieren que los países del hemisferio sur tropical y subtropical, incluido Brasil, podrían enfrentarse a sequías más prolongadas en el futuro. La lluvia y otras precipitaciones anuales pueden disminuir hasta un 30 por ciento en comparación con los niveles actuales.

 

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El nuevo análisis se ha basado parcialmente en modelos climáticos para mediados del período Plioceno, hace unos 3 millones de años, una época que compartió bastantes características climáticas con la actual. (Imagen: Gabriel Marques Pontes / USP)

 

Una de las principales variables consideradas en este escenario es el aumento de 3 grados centígrados en la temperatura media mundial con respecto a la media preindustrial, que podría ocurrir entre 2050 y el final del siglo a menos que se mitiguen los efectos del cambio climático.

 

La citada época de mediados del Plioceno, antes de la aparición del Homo sapiens, comparte características con el calentamiento moderno porque las temperaturas eran entonces entre 2 y 3 grados centígrados más altas que en la era preindustrial de la humanidad (una era que se suele considerar que acabó en la década de 1850). Las temperaturas de la superficie del mar en las altas latitudes aumentaron hasta 9 grados centígrados en el hemisferio norte y 4 grados en el hemisferio sur. Los niveles de dióxido de carbono (CO2) atmosférico fueron similares a los de hoy en día: unas 400 partes por millón (ppm).

 

Un análisis al respecto de todo esto ha sido presentado recientemente por el equipo internacional de Ilana Wainer y Gabriel Marques Pontes, ambos del Instituto Oceanográfico de la Universidad de Sao Paulo en Brasil. El análisis se basa, entre otras cosas, en simulaciones de las que se deduce esa reducción en el hemisferio sur de alrededor de un 30 por ciento en la cantidad anual de lluvia, comparada con las cantidades anuales de lluvia en la época actual.

 

Tal como recalca Wainer, la citada época de mediados del Plioceno es el período más reciente de la historia de la Tierra en el que el calentamiento global fue similar al proyectado para el resto de este siglo. Tal como explica Wainer, es posible distinguir entre la variabilidad natural del clima y el cambio causado por la actividad humana. “Estudiar los extremos climáticos del pasado ayuda a dilucidar los escenarios futuros y a abordar las incertidumbres asociadas”, sostiene Wainer.

 

Este futuro inquietante para el hemisferio sur ante la acción del cambio climático global comienza a intuirse al ver lo que ocurre en algunos sitios, por ejemplo Brasil. Los datos publicados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil muestran un aumento del 34 por ciento en la deforestación de la Amazonia entre agosto de 2019 y julio de 2020, en comparación con un año antes. Más de 9.200 kilómetros cuadrados de selva fueron destruidos en 12 meses. Desde 2013, la deforestación en la Amazonia ha repuntado hasta alcanzar niveles altos en años consecutivos, después de haber tendido a la baja durante algún tiempo. Los datos del INPE también muestran un aumento del 28 por ciento en los incendios forestales en la Amazonia en julio de 2020, en comparación con un año atrás, considerado el peor desde 2010. (Fuente: NCYT de Amazings)



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