Frase de Stieg Larsson.

Frase de Stieg Larsson.

Stieg Larsson fue un autor sueco aclamado en todas las latitudes del mundo por ese repentino e inesperado despertar de la csu gran talento literario. Fue un prodigio reconocido y, al mismo tiempo, un fenómeno editorial y cinematográfico. Forjó una enorme reputación como periodista de guerra, feminista convencido, fumador empedernido y amante de las novelas negras.

Por supuesto, la lucha incansable contra el abuso y la violencia también forma parte de su legado. Todas estas cualidades hicieron de Larsson una figura legendaria. Por ello, no sorprenden sus legiones de lectores, así como su posición respetada en la esfera literaria. Es más, su figura adquirió un aire místico gracias —en mayor parte— a su obra más notoria, Millennium, publicada post mortem.

Biografía

Nacimiento e infancia

Karl Stig-Erland Larsson nació en Västerbotten, Suecia, el 15 de agosto de 1954. Fruto de la unión de una joven y humilde pareja que luego no pudo mantenerlo debido a sus escasos recursos económicos. Por consiguiente, el escritor creció junto a sus abuelos en Norsjö, una zona campestre a las afueras de Västerbotten.

Más tarde, en 1962, su abuelo quien fuera su pilar y mentor en el área política y de derechos humanos, falleció. Larsson con tan solo 8 años de edad, quedó afectado. Esta inesperada noticia lo obligo a volver con sus padres biológicos, lo cual, siempre le generó incomodidad porque nunca consiguió adaptarse.

Adolescencia

Durante 1964, un joven Stieg de 12 años disfrutaba día y noche transcribiendo en una ruidosa máquina de escribir que había recibido como obsequio. La incomprensión de su familia por el sonido del artefacto, unido a su constante incomodidad en el nuevo entorno familiar, lo obligó a marcharse de casa a los 16 años de edad.

Periodista y activista Social

En los setenta, Stieg incursionó en la política. Sirvió durante dos años para su país en el servicio militar obligatorio; luego, se inscribió en la Liga Comunista de Trabajadores. Si bien nunca llevó a cabo una carrera universitaria como tal en el periodismo, obtuvo un puesto como reportero de guerra por su práctica castrense.

Entre 1977 y 1999 trabajó como diseñador gráfico y periodista para una agencia llamada Tidningarnas Telegrambyra (TT). Para el año 1995 promovió la Fundación Expo, una institución encargada de estudiar el apogeo del racismo en el país sueco. Asimismo, se convirtió en el director de la revista de esta fundación, en donde hizo valer su conocimiento sobre grupos de extrema derecha en Suecia.

Su pareja incondicional

Paralelamente con su trabajo como reportero de guerra, también promovía las protestas contra la Guerra de Vietnam en Suecia. En una de estas protestas conoció el amor y a quien sería su pareja incondicional hasta el resto de sus días, una bella arquitecta y activista política sueca llamada Eva Gabrielsson.

Gabrielsson y Larsson nunca tomaron la decisión de un matrimonio formal para no poner en peligro la vida de ella. Pues Stieg era constantemente amenazado de muerte por movimientos políticos de la derecha. Por ende, nunca consumaron ni dejaron documento alguno de unión legal entre ellos. No obstante, vivieron juntos durante 30 años, hasta la muerte de Larsson.

Los hombres que no aman a las mujeres.

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Una pasión alimentada en su “tiempo libre”

Al tener una vida tan oculta del escrutinio público, el sueco se refugió en dos géneros fascinantes para él: la narrativa y la ciencia ficción. Su pasión por la literatura lo estímulo a escribir durante las tardes y las noches, tras cumplir con sus otras ocupaciones formales. Incluso,  en extensas jornadas de largos trasnochos.

Sus obras, opiniones

Sus obras han sido objeto de controversias para algunas personalidades de la literatura. Por un lado, se encuentran muchas opiniones positivas en las cuales Stieg Larsson es calificado de un genio literario. De hecho, en muchos círculos literarios es considerado como uno de los más grandes escritores del siglo XX.

Por otra parte, escritores como Mario Vargas Llosa visualizan el estilo de Larsson como:

“… una sucursal del infierno, donde los jueces prevarican, los psiquiatras torturan, los policías y espías delinquen, los políticos mienten, los empresarios estafan y las instituciones en general parecen presa de una pandemia de corrupción de proporciones fujimoristas”.

Trilogía Millennium

Durante entre 2001 y 2005, Stieg se dedicó a escribir más de 2.200 páginas de su saga llamada Millennium, nombre que le dio por la revista ficticia de sus novelas. Es una serie de tres novelas negras ambientadas en Suecia, las cuales, cuentan con dos personajes principales: Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist.

La pareja protagonista ejercen como una habilidosa hacker antisocial con memoria fotográfica de 20 años y un periodista, respectivamente. Juntos siempre se ven envueltos en una serie de hechos que los hacen culpable de cargos penales. Entonces, para poder desmentir las acusaciones, deben encontrar a los verdaderos culpables.

Los hombres que no amaban a las mujeres (2005)

Esta es la primera obra literaria de la trilogía, publicada en el país natal del escritor meses después de su fallecimiento. Este último detalle catapultó y extendió con rapidez en todo el mundo la publicación de la novela. En ella, Harriet Vanger, una mujer proveniente de una familia adinerada, desaparece en una isla en Suecia.

Transcurridos de treinta y seis años de incertidumbre sobre su paradero, la pesquisa sigue con muchas interrogantes. Por lo cual, su tío Henrik Vanger antes de morir desea saber cuál fue su suerte. Por ello contrata a Mikael Blomkvist, quien, a su vez, encuentra apoyo en Lisbeth Salander para resolver el caso.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2006)

La chica que soñaba con una cerilla y un bidon de gasolina.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidon de gasolina.

Conocida en Hispanoamérica como La niña que jugaba con fuego, es el segundo volumen de las aventuras de Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander. En esta segunda entrega, el escritor le da mucho más protagonismo a Salander, porque pasa a ser investigada por la policía bajo una acusación de asesinato.

Un periodista y su novia son asesinados, debido a un artículo sobre la trata de blancas de Europa del Este en Suecia. El documento en cuestión desean publicarlo en la revista Millennium —motivo por el cual contratan a Blomkvist— pero se ve truncado por el crimen. En consecuencia, Blomkvist y Salander necesitan demostrar que ella es inocente.

La reina en el palacio de las corrientes de aire (2007)

Con esta tercera entrega se vendieron más de 200.000 copias en tan solo un día. Su trama se centra en un nuevo caso para la pareja de investigadores. Salander busca hacer justicia por cuenta propia contra el hombre que atentó contra su vida y las instituciones públicas que deshicieron toda prueba de ese crimen.

Repentina muerte y legado

La voluntad de Larsson era realizar 10 novelas negras pero su muerte repentina no le permitió continuar su trabajo literario. Sin embargo, su familia otorgó los derechos de publicación a David Lagercrantz, quien ha decidido continuar con las demás obras. Evidentemente, la estrategia ha derivado en un éxito contundente.

Stieg Larsson murió en Estocolmo el 9 de noviembre de 2004, a causa de un ataque cardiaco. Detrás de su constante y dedicado trabajo literario, vivía un hombre con gusto excesivo por el tabaco, el café y la comida chatarra. Aunado a esto, sufría constantemente de insomnio y cansancio. Lamentablemente, fue una combinación peligrosa que acabó con su vida.



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