¿Cómo puede un pequeño lagarto torpemente salido del mar llegar a convertirse en una inmensa criatura capaz de sembrar el terror desde la alturas? Muy a menudo aunque erradamente considerados dinosaurios, los pterodáctilos así como otros reptiles alados habitaron el mundo a la par que estos. Y si bien los caminos de la evolución llevaron a dinosaurios como el T-rex o el Spinosaurios a la cúspide de sus ecosistemas terrestres o semiacuáticos, no hay duda de que de igual manera esta tenía un plan para los pterodáctilos, quienes se convirtieron en las criaturas más impresionantes que jamás hallan surcado el cielo.

Siguiendo con esta analogía, decir que hasta el momento, al igual que parece que sucedió con el T-rex en la tierra, los científicos pensaban que el salto evolutivo que permitió a los pterodáctilos convertirse en los dueños y señores de la bóveda celeste se produjo de un modo rápido y abrupto, hablando, claro está, en términos evolutivos.

No obstante, ahora un nuevo estudio publicado en la revista Nature en el que examina detalladamente la evolución de los pterosaurios, postula que estas criaturas, las cuales se convirtieron en los primeros vertebrados voladores de la Tierra, evolucionaron para mejorar su rendimiento de vuelo de forma progresiva durante sus 150 millones de años de existencia antes de extinguirse al mismo tiempo que los dinosaurios hace 66 millones de años.

Así, combinando los registros fósiles con un nuevo modelo de vuelo basado en las aves vivas de hoy para medir su eficiencia de vuelo y llenar los vacíos en nuestro conocimiento de su historia evolutiva, científicos de las universidades de Reading, Lincoln y Bristol llevaron a cabo el estudio más detallado hasta la fecha sobre cómo evolucionaron estos animales para adaptarse a sus entornos a lo largo de su existencia.

Esto permitió a los científicos rastrear la evolución gradual de los pterosaurios y demostrar que a lo largo de su historia fueron perfeccionando su capacidad de vuelo hasta duplicarla en dos ocasiones. La investigación además puso de manifiesto que su evolución fue causada por pequeñas y consistentes mejoras durante un largo período, en lugar de repentinos estallidos evolutivos como se había sugerido anteriormente.

El profesor Chris Venditti, biólogo evolutivo de la Universidad de Reading y autor principal del estudio, explica que: “los pterosaurios eran un grupo diverso de lagartos alados, algunos del tamaño de gorriones y otros con la envergadura de un aeroplano. Se trataba de criaturas enormes y letales en algunos casos; depredadores cuya dieta consistía principalmente en otros animales, desde insectos hasta dinosaurios más pequeños”.

“Nuestro nuevo método nos ha permitido estudiar la evolución a largo plazo comparando las criaturas en diferentes etapas de su secuencia evolutiva durante millones de años”.

“A pesar de que su eventual destreza en el aire es bien conocida, la cuestión de si los pterosaurios mejoraron su capacidad de volar y si esto les otorgó una ventaja sobre sus antepasados ​​ha desconcertado a los científicos durante décadas. Hay muchos ejemplos de cómo la selección natural funciona en escalas de tiempo relativamente cortas, pero hasta ahora había sido muy difícil demostrar si las plantas o los animales se adaptan para ser más eficientes durante periodos más amplios” continúa Venditti. “Nuestro nuevo método nos ha permitido estudiar la evolución a largo plazo de una manera completamente nueva, y responder finalmente a esta pregunta comparando las criaturas en diferentes etapas de su secuencia evolutiva durante muchos millones de años”.

Breve historia de la primera conquista del cielo

Los pterosaurios evolucionaron a partir de animales terrestres y surgieron por primera vez como voladores en el período Triásico Temprano, hace unos 245 millones de años. Los primeros fósiles son de 25 millones de años después. Los científicos monitorearon los cambios en la eficiencia de vuelo de los pterosaurios utilizando dichos fósiles para medir su envergadura y tamaño corporal durante diferentes etapas. Su nuevo modelo basado en aves vivas se aplicó a los datos de 75 especies de pterosaurios, lo que mostró que los pterosaurios mejoraron gradualmente sus destrezas de vuelo a lo largo de millones de años.

Los modelos mostraron que los pterosaurios adaptaron la forma y el tamaño de su cuerpo para usar un 50% menos de energía a lo largo de sus 150 millones de años de historia, y lo que es más, también demostraron que las criaturas aumentaron hasta 10 veces su masa, algunas especies incluso hasta llegar a pesar más de 300 kilogramos.

Rhamphohynchus sp.Rhamphohynchus sp.

Rhamphohynchus sp.

Foto: Mark Witton

Sin embargo el nuevo método también reveló una excepción a la regla; la de una familia de pterosaurios conocida como azdarcoides sobre la cual siempre ha existido un arduo debate en la comunidad científica en torno a cuan bien volaron estos animales y de los cuales el estudio publicado en Nature informa que su vuelo apenas mejoró durante su existencia.

El gran tamaño de los azdarcoides en cambio, lejos de repercutir en su capacidad de volar, pudo proporcionar a estos gigantes voladores una ventaja evolutiva en términos de supervivencia: al ser cada vez más eficientes evitando la depredación, especies como el famoso Quetzlcoatlus pudieron aumentar hasta un tamaño comparable al de una jirafa.

La doctora Joanna Baker, bióloga evolutiva de la Universidad de Reading y coautora del artículo expresa en este sentido que: “el gran tamaño de Quetzlcoatlus, único en un animal volador, nos indica que aunque estos animales eran voladores competentes, probablemente pasaban gran parte de su tiempo en tierra. El hallazgo de que tenían alas, en proporción con otras especies, mucho más pequeñas en relación al tamaño de su cuerpo, refuerza la evidencia fósil de su menor dependencia del vuelo “.

El profesor Stuart Humphries, biofísico de la Universidad de Lincoln y también coautor del la presente investigación declara por su parte que: “una de las pocas cosas que no ha cambiado en los últimos 300 millones de años son las leyes de la física, por lo que ha sido un lujo poder usar esas leyes para comprender la evolución del vuelo en estos asombrosos animales “.

Por su parte el profesor Mike Benton de la Universidad de Bristol añade a las palabras de Humphries: “hasta hace poco, los paleontólogos podían describir la anatomía de las criaturas basándose en sus fósiles y describir sus funciones. Ahora es realmente emocionante poder calcular la eficiencia operativa de los animales extintos y luego, a través de su línea temporal evolutiva, comprobar cómo han cambiado y en este caso han mejorado, aptitudes como la eficiencia de vuelo”. ” Ahora no solo tenemos que conformarnos con mirar los fósiles con asombro, sino que realmente podemos comprender lo que nos dicen “, concluye.



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