Hace millones de años, cuando el istmo de Panamá surgió del mar para unir a América del Norte con América del Sur, los mamíferos tuvieron la oportunidad de cruzar el puente terrestre en ambas direcciones. Pero el resultado de esta migración masiva –una gran proporción de mamíferos norteamericanos que se desplazaron hacia América del Sur, pero un limitado desplazamiento en el sentido contrario– ha desconcertado a los paleontólogos durante mucho tiempo. Para explorar los orígenes de esta drástica asimetría, investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), el Centro de Biodiversidad Global de Gotemburgo e instituciones colaboradoras analizaron datos fósiles de ambos continentes.

 

Sus resultados, publicados recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS), muestran que la razón principal por la que hay más mamíferos de ascendencia norteamericana en América del Sur que viceversa, fue la extinción desproporcionada de mamíferos sudamericanos durante el Gran Intercambio Biótico Americano que siguió a la formación del istmo. Esto redujo la diversidad de mamíferos nativos que podían dispersarse hacia el norte.

 

“Este intercambio de fauna puede verse como un experimento natural: dos continentes, cada uno con su propio tipo de animales, se conectaron por un estrecho puente terrestre, lo que permitió migraciones masivas en ambas direcciones”, comentó Juan Carrillo, becario de STRI y autor principal del estudio en el Museo Nacional de Historia Natural de París. “Nuestra investigación muestra cómo ocurrieron estas migraciones y que los mamíferos sudamericanos tuvieron más extinciones. El efecto de este intercambio todavía es evidente hoy”.

 

Casi la mitad de los mamíferos que existen hoy en día en América del Sur descienden de inmigrantes norteamericanos. Sin embargo, solo el 10% de los mamíferos de América del Norte se derivan de antepasados sudamericanos, como las zarigüeyas, los puercoespines y los armadillos. Algunas posibles explicaciones para esta mayor extinción de mamíferos sudamericanos durante el intercambio podrían ser cambios en el hábitat y un aumento en la depredación y la competencia.

 

Las diferencias entre los depredadores de cada continente podrían haber influido. América del Sur tenía depredadores semejantes a los marsupiales, un grupo que incluye a las zarigüeyas, con grandes caninos como los gatos de dientes de sable. Cuando los depredadores norteamericanos o “carnívoros”, como zorros, felinos y osos, llegaron con dientes carnívoros más especializados y cerebros más grandes, los mamíferos nativos de América del Sur se volvieron más susceptibles a la depredación. Esto podría haber contribuido a las mayores tasas de extinción. Para entonces, los marsupiales depredadores sudamericanos también habían desaparecido.

 

“Sospechamos que la emigración de los llamados carnívoros a América del Sur podría haber sido una de las causas de la alta extinción de los mamíferos sudamericanos”, comentó Søren Faurby, profesor titular de la Universidad de Gotemburgo en Suecia y coautor del estudio. “Los carnívoros parecen ser depredadores más eficientes que los marsupiales, posiblemente debido a dientes carnívoros más especializados o cerebros más grandes, y muchos de los mamíferos nativos de América del Sur seguramente no sobrevivieron a esta invasión de depredadores más eficientes”.

 

Este nuevo estudio es un claro recordatorio de que cuando hay grandes perturbaciones en el status quo de la biodiversidad, pueden producirse resultados inesperados, visibles tanto en el registro fósil como en la distribución de las especies millones de años después. En última instancia, estos hallazgos podrían proporcionar información sobre las consecuencias a largo plazo del movimiento de especies que se observa hoy. (Fuente: STRI)



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