La última estatua del dictador Francisco Franco que quedaba en suelo español será retirada. La Asamblea de Melilla ha decidido este lunes la eliminación del monumento en la entrada del puerto de la Ciudad Autónoma por 14 votos a favor —los ocho de Coalición por Melilla, los cuatro del PSOE, uno de Ciudadanos y el del diputado no adscrito Jesús Delgado— la abstención de los diez diputados del Partido Popular y el voto en contra del parlamentario de Vox. El diputado del partido de extrema derecha, Javier da Costa, ha justificado su voto negativo al considerar que la estatua “es un bien de interés cultural y es historia de Melilla” y que el monumento homenajea a Franco en su condición de comandante de la Legión en 1921 que “salvó Melilla de las tropas de Abd el Krim”, por lo que no le afectaría la Ley de Memoria Histórica.

La estatua, realizada por el escultor Enrique Novo Álvarez, se erigió para rendir homenaje a Francisco Franco, que, como comandante de la Legión, contribuyó a la defensa de Melilla del ataque de los soldados de Abd el Krim durante la Guerra del Rif (1921), que enfrentó a varias tribus de esta región al norte de Marruecos con los protectorados español y francés. El monumento se instaló en 1978, tres años después de la muerte del dictador, y no ha estado exento de polémica. En 2005 se movió del lugar en el que se ubicó desde un inicio, el Paseo del General Macías, debido a unas obras, aunque fue recolocada días después en el pie de la Muralla Florentina. En esta ocasión la retirada será permanente.

En un pleno extraordinario que fue convocado en la noche del domingo, los tres partidos que conforman el Gobierno de Melilla y el diputado no adscrito recibieron el resultado de la votación con prolongado aplauso. La consejera de Cultura, Elena Fernández Treviño (PSOE), rechazó el argumento del parlamentario de Vox para oponerse a la retirada de la estatua aludiendo a que la colocación del monumento se aprobó en 1975, tras fallecer el dictador, para ser dedicada “al generalísimo Franco”, y que, tras los tres años que transcurrieron hasta su instalación en 1978, fue variado el motivo para añadir su condición de “comandante de la Legión en el año 1921”. Fernández ha señalado que “este lunes 22 de febrero de 2021 es un día histórico para Melilla” al aprobar la retirada “de la única estatua dedicada a un dictador que se mantenía en la vía pública en Europa”.

El proceso se inició cuando el recién constituido Gobierno de coalición entre PSOE, Coalición por Melilla y Ciudadanos mostró su voluntad de eliminar el monumento en julio de 2019. Meses después, en febrero de 2020, el Ejecutivo melillense anunció que estaba trabajando en la retirada de la estatua y su portavoz, Gloria Rojas, del PSOE, señaló que le gustaría que fuese “cuanto antes mejor” aunque no dio pistas de cuando podría producirse.

En diciembre de 2020 se llevó el tema al pleno regional, el Gobierno autónomo aseguró que la Consejería de Cultura tenía preparado el expediente para la retirada, y el PP le acusó de usar esta cuestión para tapar su “incompetencia”. Además, el expresidente popular de Melilla (2000-2019), Juan José Imbroda, recalcó que la estatua fue instalada en homenaje a Franco como comandante de la Legión por el papel de esta unidad en 1921, durante la Guerra del Rif, cuando, según Imbroda, “Melilla no se perdió para España de milagro”.

En el mismo mes de diciembre, la Asociación Memorialista Ranz Orosas (AMRO) interpuso una reclamación ante la Ciudad Autónoma de Melilla para exigir la retirada de la estatua, sobre la que aseguraba que es “la única estatua del dictador, en suelo municipal, que consta en el mundo”.

El pasado 28 de enero, finalmente, la Comisión de Educación, Cultura, Festejos e Igualdad de la Asamblea de Melilla aprobó la propuesta de retirar la estatua de Franco de la vía pública. En esa ocasión Vox se abstuvo, para obligar a que la cuestión pasara por el pleno, y el PP no votó. El 2 de febrero Vox declaró que se oponía “rotundamente” a la retirada de la estatua de Franco de Melilla defendiendo, en la misma línea que el expresidente Imbroda unos meses antes, que esa estatua representa al “comandante Franco” y no le afecta la Ley de Memoria Histórica, ya que conmemora la llegada de la Legión a la Ciudad Autónoma en la guerra contra Marruecos en el año 1921, permitiendo “mantener la ciudad de Melilla bajo el control de España”.



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