¿Cómo es la vida de los deportistas de élite después de su carrera? Ona Carbonell, que fue capitana de la selección española de Natación Sincronizada y que cuenta con un palmarés impresionante, ha priorizado el deporte durante la mayor parte de la vida. Pero hace un año decidió retirarse de los focos y ahora su prioridad es su vida personal y profesional fuera de las piscinas. En este tiempo ha sido madre y se ha enfrentado por primera vez a la búsqueda activa de trabajo. “A los deportistas deberían enseñarnos a preparar la retirada mientras estamos en activo”, asegura en una entrevista en Alma, el portal de la Fundación “la Caixa”.

Explica en la entrevista que ella se vio de repente empezando de cero, con 30 años, sin experiencia laboral y una juventud distinta plenamente dedicada al deporte. Con el mismo tesón con el que se enfrentaba a sus 10 horas de entrenamiento diario ha conseguido salir adelante con el apoyo de su familia y entorno. Entre las posibilidades qque valora muy positivamente está el programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa” para ayudar a personas en situación de vulnerabilidad a encontrar trabajo, un programa al que pueden no solo a exdeportistas, sino también a exreclusos, mujeres maltratadas, personas con discapacidad, etc.

La vida después del éxito (Ona Carbonell, medallista olímpica)

La retirada de los deportistas de élite les cambia radicalmente la vida: de repente ya no hay podios ni focos, deben plantearse nuevas metas y empezar de cero. Algo para lo que muchos no están preparados. La gran campeona olímpica de natación sincronizada Ona Carbonell nos habla de su reciente parón deportivo y de programas como Incorpora de la Fundación ”la Caixa” por la reinserción laboral.

Me he pasado la vida priorizando tanto el deporte por encima de todo lo demás que no he asistido ni a las celebraciones familiares: bodas, bautizos… Hasta que entendí que lo más importante en la vida son las personas a las que quieres. Y de corazón decidí, ahora hará un año, dejar de lado mis objetivos deportivos y priorizar por primera vez a mi familia. Bueno, ¡y crear una propia!

“De corazón decidí priorizar por primera vez a mi familia.”

Hoy, mi hijo Kai tiene un mes y dos días, y yo, bastantes ojeras… ¡Las noches son muy distintas a las de antes! Mis compañeras me preguntan si es más duro esto o unos juegos olímpicos. Y no lo sé, pero en cualquier caso la adrenalina que desprendo ahora me hace superarlo todo. Siento que estoy en una etapa maravillosa y que esta es la mejor medalla que podría conseguir jamás.

Hasta ahora, llevaba 16 años en la Selección Española, entrenaba 10 horas al día, seis días a la semana, y vivía para y por el deporte. Por eso, a pesar de que mi decisión de abandonar la competición era temporal, me costó mucho tomarla. Pensaba: ¿sabré hacerlo? ¿Estaré a la altura? ¿Encontraré algo que me apasione tanto como el deporte? Hay que entender que la retirada es durísima para cualquier deportista, porque te plantas en los 30 o 35 años sin haber tenido otra experiencia laboral, tu juventud ha sido distinta… Y pasas de ser el mejor en lo tuyo y tener toda la atención a ser una persona normal que ha de decir: “Hola, me llamo Fulanita y vengo a buscar trabajo”. De nada te sirve haber sido campeón olímpico. Ya no puedes vivir de lo que has sido. Y si quieres ser arquitecto, diseñador, doctor… tienes que, como todo el mundo, trabajar muchísimo desde cero y demostrar que puedes hacerlo. 

Ona Carbonell

Creo que a los deportistas deberían enseñarnos a preparar la retirada mientras aún estamos en activo. ¿Y si, por ejemplo, tienes una lesión en la mitad de tu carrera que te obliga a retirarte antes de lo previsto? Y, en cualquier caso, la retirada te llegará muchísimo antes que a cualquier otra persona que se jubila a los 67. Por eso yo, en mis campus internacionales de verano con niñas y niños, trabajo mucho la parte educativa, además de la deportiva: aprender la derrota como algo positivo, como camino para luego conseguir victorias, aprender que el día de mañana habrá otras cosas además del deporte y se impondrá una retirada… Esto está empezando a enseñarse, pero habría que hacer mucho más.

“Deberían enseñarnos a preparar la retirada mientras estamos en activo.”

Por suerte, los deportistas que nos retiramos ahora vamos teniendo más recursos de apoyo. Primero está la familia, que en mi caso siempre me han apoyado en todas mis decisiones; también hay psicólogos dedicados a estas retiradas deportivas, y existen programas como Incorpora, de la Fundación ”la Caixa”, para ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad (no solo a exdeportistas, sino también a exreclusos, mujeres maltratadas, personas con discapacidad…) en su reincorporación al mundo laboral. 

Si yo fuera una empresaria, sin duda contrataría a un exdeportista. Porque tenemos todos los valores para triunfar en la vida. Desde muy jóvenes hemos vivido situaciones extremas en todos los sentidos, en cuanto a presión, responsabilidad, sacrificio, compromiso, trabajo en equipo… Nos jugamos el trabajo de años en tres minutos, entrenando 10 horas diarias, y hemos sido capaces de prepararnos para eso. De hecho, conozco muchas nadadoras de sincro que ahora son arquitectas, entrenadoras, fisioterapeutas… El reciclaje es posible.

“Si yo fuera empresaria contrataría a un exdeportista.”

En mi caso, me gusta cocinar (participé en MasterChef y he abierto como socia un restaurante), estoy a punto de acabar la carrera de Diseño, tengo mi línea de bañadores, ayer saqué mi tercer libro de Elena Sirena para niños y niñas, he hecho de presentadora de Deportes Cuatro junto a Manu Carreño en una pequeña sección… Voy haciendo un poco de todo y viendo qué me gusta y qué no para, dentro de unos años, focalizarme en algo. Ya veremos qué va pasando.

A lo largo de mi carrera deportiva he asistido a la retirada de muchas compañeras y he aprendido que, cuando tomas la decisión, hay que hacerlo con agradecimiento a tu deporte, a todas las personas que han estado a tu lado y a todo lo que has vivido. Y aunque sea un momento muy difícil, puedes aprovechar todo lo que te ha dado para tus nuevas etapas. Por eso, si tuviera que aconsejar a otros deportistas, les diría que no la vean como algo negativo sino al revés, porque cuando algo acaba, empieza otra cosa. Que el deporte nos ha dado alas para volar y nos ha formado como personas. Que somos muy fuertes porque hemos vivido muchísimas cosas duras y emocionantes, y que están preparados. Que no tengan miedo, solo respeto. Y que adelante.

Texto: Ana Portolés

Realización: Javi Sanmartín



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