«No es por echarme flores, pero yo antes estaba súper perdida, y me habría encantado ver que otras personas han pasado también por lo mismo que yo», confiesa a El Independiente Irene Ferreriro, actriz de la serie SKAM y autora de Voces que se ahogan en el silencio. La joven, que está actualmente saboreando las delicias del debut literario, ha publicado de la mano de Penguin los textos que lleva escribiendo desde hace tres años, cuando tenía dieciséis. «Durante este proceso de crecimiento, siempre he intentado buscar mi voz. Pero, al ser pequeña, escuchaba más lo que decían otros que lo que alojaba en mi interior», cuenta Ferreiro. La escritora ha encontrado ahora su «propia voz».

Afirma que le costó responder a la petición de la editorial de sacar a la luz sus intimidades, puesto que esas reflexiones «las había escrito para mí» y «ahora iba a leerlas más gente». Sin embargo, cambió de idea al darse cuenta de que sus palabras «podían ayudar a que otras personas se sintieran representadas».

En Voces que se ahogan en el silencio los lectores encontrarán temas como la búsqueda de uno mismo, la amistad y el amor. «Hay textos que no son muy positivos y que podrían considerarse bastante oscuros, pero creo que puede serle útil a las personas que compartan esos sentimientos». El deseo de Irene Ferreiro es que haya jóvenes como ella que se identifiquen con esa versión de sí misma, perteneciente al pasado, y que «vean que se puede salir». Ella misma confesó hace muy poco que padecía un trastorno de la ansiedad, algo que le «aterraba contar en público» y logró sacar a la luz.

A ese miedo inicial que sentía la joven de revelar al mundo las palabras que escribió en secreto, se suman las dudas que le generan los párrafos que redactó con apenas dieciséis años, ya que considera que «podrían estar mejor». Aun así, es consciente de que le «queda mucho trabajo por delante» y agradece las buenas críticas que está recibiendo su debut .

La importancia de que los referentes de los adolescentes tengan su edad

La juventud de Irene Ferreiro es uno de los alicientes que han encontrado sus seguidores, que, al tener la misma edad que ella, ven en la intérprete los problemas por los que ellos están pasando. «Puedes tener ídolos de todo tipo, pero darte cuenta de que un adolescente está viviendo lo mismo que tú, hace que resulte más cercano», cuenta la actriz.

Esto se ve ejemplificado desde 2018, cuando Irene Ferreiro se dio a conocer a través de la serie de Movistar+, SKAM, basada en la homónima noruega, en la que los actores tienen la misma edad que los personajes de la trama, algo que ayuda a los propios intérpretes para «presentar ideas a los guionistas, que quieren contar historias que nos resultan muy cercanas».

Esto no es habitual, normalmente los actores de películas y series de instituto superan en edad a su personaje: «Desubica un tanto a la audiencia escoger a un hombre o mujer de 35 años con cuerpazo para que dé vida a un chico que está en pleno desarrollo», cuenta Ferreiro.

Además de seguir la historia de chicos y chicas de la Generación Z con actores jóvenes para aportar más credibilidad, Irene Ferreiro confiesa que interpretando a Cris ha «crecido mucho». Este era su primer «proyecto grande» y cree que todo el aprendizaje vital de su personaje se lo ha llevado ella también. «Cuando la propia Cris descubría que era capaz de hacer cualquier cosa, yo me consideraba igualmente válida».

Además, al tratarse de una ficción sobre personas que experimentan muchos cambios en poco tiempo, los guionistas han aprovechado para incluir en la trama temas como la salud mental o la diversidad sexual de forma «natural y realista, por lo que la serie es entretenida y útil».

Al igual que Ferreiro, el resto de actores de SKAM debutaban por primera vez en un proyecto de esas dimensiones, por lo que los creadores suplieron esa «inexperiencia» con la propia «experiencia vital» del elenco. «Todos los actores nos parecemos un poco al personaje que interpretamos. Haber vivido cosas similares a ellos nos permite desarrollarlo de forma genuina», concluye Ferreiro.





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