Tuvieron que pasar dos guerras mundiales y décadas de Muro de Berlín para que el viejo sueño alemán de construir el Puente Acuífero de Magdeburgo se hiciera realidad.

La foto parece una ilusión óptica, o un montaje fotográfico. ¿Un barco cruzando un puente por encima del río? La lógica nos dice que debería ser al revés: los barcos siempre pasan por debajo de los puentes.

Lo que estamos viendo es una ingeniosa obra de ingeniería. Se llama el Puente Acuífero o Puente Canal de Madgeburgo, en Alemania. Y es justo eso: un puente de agua que transcurre por encima del río Elba, para conectar  dos canales.

Con sus 918 metros de largo, es el puente de agua más largo del mundo. En su punto más ancho mide 34 metros, y el agua de este puente canal artificial tiene una profundidad de 4,25 metros.

De esos 918 metros, 228 transcurren por encima del río, y 690 metros por encima de terreno. El puente canal de Magdeburgo conecta los canales de Elbe-Havel y de Mittelland, pasando sobre el río Elba. Esto permite a los barcos pasar de un canal a otro ahorrándose entre 12 y 24 kilómetros, según el nivel del agua.

Estos canales son dos importantes vías de transporte de Renania y Berlín, por eso su unión es un proyecto que se remonta a principios del siglo XX.

¿Y porqué construir un canal artificial por encima del río y sus orillas, y no conectarlos directamente por agua? La razón es que el río Elba transcurre a una altura más baja que dichos canales, por eso la única solución es cruzarlo por encima.

El proyecto comenzó a diseñarse en 1930, pero las dos guerras mundiales y la posterior separación de las dos Alemanias retrasó la obra más de 60 años.

Finalmente se inició en 1997, y quedó terminado en el año 2003. Para su construcción se utilizaron 68.000 metros cúbicos de hormigón, y 24.000 toneladas métricas de acero. El coste ascendió a 500 millones de euros.


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No solo reduce la distancia que los barcos tienen que navegar. También ahorra muchos problemas a la hora de subir o bajar mercancias a través del río, ya que los distintos niveles de las aguas en función de los tramos hacía muy complicado coordinar el movimiento de los barcos entre canales.





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