Buruaga anuncia que su partido presentará una enmienda a la totalidad al texto registrado por el Gobierno PRC-PSOE en el Parlamento de Cantabria

SANTANDER, 6 Abr. (EUROPA PRESS) –

El PP ha pedido al Gobierno de Cantabria que retire su al proyecto de Ley de Memoria Histórica, que ha iniciado su tramitación en el Parlamento regional, ya que lo ve una “aberración” y una norma de “propaganda ideológica, que falta a la verdad y deshonra a la memoria”; “olvida” a una parte de las víctimas, y “no busca la reparación sino alimentar el odio y mantener abierta la herida”.

“Nosotros no vamos a participar en esta conversión de la historia en un comic ideológico”, ha afirmado la presidenta del PP de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, en una rueda de prensa en la que ha anunciado que su partido va a presentar una enmienda a la totalidad del proyecto.

También Buruaga ha pedido al Ejecutivo que “recapacite” y retire este “disparate” de proyecto de ley y, a cambio, le ha ofrecido “a cambio” la “voluntad” de su partido a “consensuar” un nuevo texto “en el que quepan todos”, que favorezca la localización, exhumación e identificación de víctimas y “dignifique” a todas ellas pero que no suponga “un paso atrás en la reconciliación y que preserve el espíritu de la Transición”.

Buruaga ha aclarado que su partido “no está en contra” de una norma que ayude a localizar, identificar y reparar a las víctimas de la Guerra Civil española y la Dictadura, pero sí lo está del proyecto de ley presentado por el “Gobierno socialista de Revilla” porque, según ha dicho, “nada tiene que ver con la historia ni con la democracia” y, además, “divide” a la sociedad.

La líder de los ‘populares’ cántabros ha opinado que esta ley pretende “deformar la historia” de lo que ocurrió en Cantabria y en España durante la Guerra Civil y la posguerra para “imponer un relato oficial” a la sociedad y “adoctrinar en las escuelas”.

“Nosotros defendemos la convivencia y el rigor histórico. No los lavados de cerebro ideológicos”, ha apostillado Buruaga, que ha expresado el “no” de su partido “a la revancha y a reabrir heridas”, “a reescribir la historia”, a “plantar la semilla del adoctrinamiento ideológico con fines electroalistas” y a “regar con dinero público a los ideológicamente afines”.

Buruaga ha afirmado que el “desacuerdo” de su partido con este proyecto de ley es “radical” y ha esgrimido varios motivos.

La líder del PP ha mantenido que este proyecto de ley es una “copia literal” de la ley andaluza y tiene un “lenguaje rancio, casposo y estalinista”.

Otro de los motivos es el ámbito temporal que pretende abarcar la norma, desde la Segunda República hasta el Estatuto de Autonomía de Cantabria, negando, a su juicio, con ello la legitimidad de los gobiernos democráticos y los mecanismos constitucionales del Estado de Derecho.

En ese sentido, Buruaga ha advertido que ninguna norma de este tipo aprobadas en otras comunidades tiene un marco temporal tan amplio.

Según ha dicho, todas cubren del 18 de julio de 1936, día del golpe militar contra el Gobierno de la República y, como máximo, hasta la promulgación de la Constitución, que es, según ha dicho, lo que el PP va a defender durante la tramitación parlamentaria, oponiéndose al despropósito que, según ha dicho, “supone mezclar la democracia con una dictadura o una guerra civil”.

También ha denunciado que la norma deja fuera a una parte de las víctimas, ya que, según Buruaga, la norma “únicamente considera víctimas a los que defendieron la legalidad democrática frente al golpe militar y la dictadura franquista”, dejando, por ejemplo, a 1.309 santanderinos que murieron por la represión republicana entre 1936 y 1937, o a más de 4.500 personas que fueron encarceladas.

“Si buscamos la reconciliación y que el pasado no se repita, esta ley tiene que recoger y amparar también la dignidad de esas víctimas, de todas y cada una de las víctimas de ese periodo histórico, sin distinción de bandos”, ha opinado la presidenta, quien ha subrayado que de lo que se está hablando es de la historia de España y hay que reconocer lo uno y lo otro.

Otro motivo por el que el PP se opone radicalmente a esta ley es que propone establecer, a su juicio, “una inquisición ideológica para impedir la libertad de expresión y de enseñanza”.

Buruaga ha denunciado que la norma que tramita el Parlamento deja en las “manos discrecionales” del Gobierno determinar qué interpretaciones de la historia de España se pueden entender como exaltación del franquismo y, por lo tanto, ser sancionadas y prohibidas, y revisar centímetro a centímetro el territorio de la región a la caza de simbología franquista para obligar a retirarla también de propiedades privadas.

Además, según ha dicho, obliga a incluir en el currículo de Primaria, ESO, Bachillerato y Educación de Adultos la memoria histórica y democrática para contar “el relato socialista” sobre la república, la guerra civil, el franquismo y la transición democrática.

Buruaga ha advertido de que el PP se va a oponer radicalmente al adoctrinamiento en las aulas, porque hay que enseñar historia y valores democráticos y no versiones sesgadas del pasado ni solo los valores que interesan a la propaganda política de la izquierda. “La escuela es de todos y no de Revilla o Zuluaga”, ha apostillado.

Además, ha criticado la creación de una Comisión de la Verdad, al que se ha referido como una especie de tribunal de justicia con ánimo revisionista al que se le otorgan facultades para conocer la verdad y decir qué es lo que pasó.

“Las personas que con semejante inquina y sectarismo han liderado este proyecto de ley son precisamente las que van a nombrar la Comisión de la Verdad para decir a todos los demás qué es verdad y que no es verdad”, ha advertido la presidenta, quien ha lamentado que vaya a ser el secretario general del PSOE en Cantabria “quien va a hacer la censura ideológica de la historia y quien va a imponer su verdad”.

La dirigente popular ha subrayado que el PP no va a participar en esta conversión de la historia de España y de Cantabria en un “comic ideológico” y ha censurado la “manipulación” del PSOE y el “seguidismo” del PRC.

“Es una vergüenza que Revilla respalde y participe de este disparate de mentes que no están por la convivencia y que solo traerá más polarización social”, ha apostillado.



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