Los ganadores de la cuadragésimo sexta edición del concurso anual de microfotografía de Nikon acaban de salir a luz. O quizá a la luz de un microscopio. Este año gran ganador fue Daniel Castranova quien se llevó el primer premio por la ingeniosa fotografía, técnicamente inmaculada, de un pez cebra juvenil. Se trata de una imagen particularmente significativa ya que su obtención ayudó al equipo de Castranova a realizar un descubrimiento revolucionario: el pez cebra posee vasos linfáticos dentro del cráneo, algo que con anterioridad se pensaba que ocurría con exclusividad en los mamíferos. Ahora su presencia en peces, más fáciles de criar, y los cuales se prestan mejor a la experimentación y fotografiado, podría acelerar e incluso revolucionar la investigación relacionada con los tratamientos para las enfermedades del cerebro humano, incluidos el cáncer y el Alzheimer. “La imagen es hermosa, pero también muestra cuán poderoso puede ser el pez cebra como modelo para el desarrollo de vasos linfáticos”, declara Castranova.

Tal y como explican desde el jurado, la imagen encarna a la perfección el espíritu y la esencia del Nikon Small World Photomicrography Competition. “Durante 46 años, el objetivo ha sido compartir imágenes microscópicas que combinan visualmente arte y ciencia para el público en general”, explica Eric Flem, Gerente de Comunicaciones de Nikon Instruments. “Estamos orgullosos de como a medida que avanza la técnica y la tecnología, mostramos al mundo lo que esta combinación de investigación, creatividad y experiencia puede aportar al descubrimiento científico. El ganador de este año es un ejemplo sorprendente de ello”, añade Flem.

Pero además de esta y las 20 imágenes ganadoras, Nikon Small World ha seleccionado casi otro centenar de instantáneas de entre las miles de entradas de científicos y artistas de todo el mundo. En esta galería os mostramos algunas de las mejores fotografías que este año nos ha dejado el certamen.

 



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