Tras un pequeño retraso, aquí llega Enrique Bunbury.

Con sus gafas negras de aviador, pañuelo atado al cuello, remera manga larga negra, jeans oscuros y unos zapatos tremendamente elegantes, posa serio ante los fotográfos. Poeta, cantautor sensible y referente de varias generaciones que vibraron con su anterior banda, Los Héroes del Silencio, y que ahora disfrutan de su estadía solista. Desde la primer pregunta, derrocha buen humor y se explaya ampliamente ante cada pregunta de los periodistas.

Su flamante obra “Palosanto”,  expone en sus letras su vertiente más social y comprometida, con referencias a la crisis que atraviesan varios países del mundo, aunque también deja un rincón a la esperanza de que todo pueda cambiar. Otras son casi indescifrables como “Los inmortales”, que es su tercer corte difusión con su respectivo videoclip y que tiene una frase que deja pensando: “Los inmortales están bajo tierra”. ¿Qué quiere decir exactamente?
“Si bien este disco es muy personal y vive una estapa más espiritual, este es un disco que viene a salir en el momento que el mundo está surgiendo cambios muy bruscos y vemos a diario la situación de España como el resto del mundo que está todo unido y a medida que estalla en un lugar salta en otro.

El mundo está viviendo una crisis social y política que repercute en España, Europa, y la clase política viene en un desgaste muy notorio y empieza a gestarse una nueva etapa,es ahí cuando los inmortales aparecen desde lugares diferentes como bajo tierra y en varias partes” explica Bunbury que cuenta con muchas ganas de hablar por suerte.

10259189_10202651953392799_6040115719580893232_oEn el marco del “Palosanto Tour 2014″, Argentina fue el postre de sus presentaciones, donde culminó una etapa para cerrarla en España. Junto a sus Santos Inocentes, el trovador de Zaragoza recorrió México, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Perú,Colombia, Ecuador y Chile.

Prometía ser una velada única y así fue, donde el show del pasado sábado quedará en la retina y memoria de los presentes con un set-list que fue arrollador, una puesta en escena tremenda y una gran banda que potencia al artista ibérico. “A lo largo de mi carrera he realizado tres o cuatro shows que tienen un apoyo importante de lo visual y del componente escenográfico, pero rara vez puede viajar por toda América con el espectáculo por problemas con las aduanas y con las diferencias de éxito entre un lugar y otro. Es difícil crear un show que sea válido para todas las capacidades, pero esta vez quisimos hacer una apuesta importante y hemos querido llevar el show a todos lados. Para mí es una satisfacción enorme, creo que tiene componentes muy interesantes tanto para el entretenimiento como para las neuronas que nos queden”, adelantó el músico a horas de subirse a las tablas del Luna Park, que dicho sea de paso, contó con invitados de la talla de Andrés Calamaro y Manuel Moretti, vocalista de Estelares.

10259189_10202651953312797_1224130386261116943_o-¿Cómo ves actualmente la situación de España y, ahora que estás de gira, la de Latinoamérica?
-EB: Yo no desligo a España ni Europa de lo que acontece en el mundo, y Latinoamérica forma parte exactamente de lo mismo, como uno de los llamados mercados emergentes. En mi opinión, todos estamos bajo el mismo yugo, que es el Fondo Monetario Internacional. En realidad, nuestros gobernantes tienen un escaso margen de posibilidades de cambio, y eso que dudo mucho de sus intenciones para con nosotros, porque creo que, sean de un color u otro, no gobiernan para el pueblo, gobiernan para los mercados, para las grandes corporaciones multinacionales. Unos más que otros: algunos hacen pequeños gestos que nos parecen más simpáticos, otros no tienen ningún problema en no ocultar sus intenciones. En España, claramente tenemos uno de esos gobiernos en los que afortunadamente podemos decir, con cierta ironía, que no ocultan su cara: están gobernando para otros que no somos los ciudadanos. Como puedes observar, mi forma de ver la situación no es precisamente optimista. Por otro lado, hay una cosa que me parece un signo muy positivo: que existe ese desencanto y esa muestra clara por parte de la gente, esa voz que quiere mostrar y que se oiga. Eso, para mí, es un primer sigo de que tiene que haber un tipo de cambio urgente porque la gente se está enfadando cada vez y ya veremos en qué dirección va eso, pero en algún momento del disco se habla de que habrá una guerra en las calles, de destrucción masiva.

En la época de “Licenciado cantinas”, Andrés Calamaro dijo que estabas en tu mejor momento personal y profesional, ¿te sentís así?
EB: Me siento en un buen momento. Creo que Andrés fue muy generoso diciendo eso, creo que también se refería a una serie de charlas que habíamos tenido durante el periodo antes de enseñarle el disco. Hay veces que los músicos hacemos discos que pueden calar muy profundamente y lo haces en un momento en el que estás hecho mierda. Lo ideal es estar bien y hacer discos que calen. Eso es como jugar al póker y ganar.

El ex líder de Heroes del Silencio, de vasta trayectoria a cuestas, se encuentra en una disyuntiva sobre cómo continuar su carrera: “Desde que terminé Palosanto estoy en una fase que tengo infinitas dudas. Si estuviera en un grupo me disolvería y me gustaría iniciar una carrera con un nombre distinto o encontrar algo que realmente fuera revolucionario dentro de mi propuesta. No sé si debería hacer un disco instrumental, uno que no cantara yo u otro que fuera radicalmente no rock. Me parece que todas esas opciones son válidas o interesantes, a lo mejor debería encontrar un proyecto paralelo en el que soltar todas estas inquietudes”.

Y sobre la posibilidad de juntarse con sus ex compañeros de ruta, Bunbury deslizó: “No tengo la bola de cristal ni soy adivino para saber qué es lo que pasará en un futuro. Pero no está en mi agenda un regreso de Héroes del Silencio”.

En el documental “Las venas abiertas” de “Licenciado Cantinas” contás que la idea de ser músico estaba incentivada por algo que hoy no es lo mismo, ¿qué cambió?
EB: Es que cuando empiezas a hacer música, estás en la habitación de casa de tus padres con los posters, que compraste en las revistas, de Led Zeppelin o de los Rolling Stones y entonces tienes una visión de lo que es la música y el rock and roll que tiene más que ver con una superficialidad, que a mí me interesa cada vez menos. Hay gente que tiene como muy sobrevalorados los sueños adolescentes, que tienen una cosa que es fantástica: la inocencia; pero la realización de esos sueños normalmente tiene una profundidad que precisa de una sabiduría que no tiene el adolescente. Particularmente, ahora considero que la meta es el camino y, en aquel momento, consideraba que la meta estaba en ese poster, entonces tenías que tener el pelo largo, viajar en tu avión privado, las fiestas después del show, las drogas y todo eso. Todo ese paquete en realidad es la superficie, el rock and roll es las canciones, la música, la grabación, el viaje, el expresar determinados sentimientos. Es una cosa mucho más profunda que el pelo largo, las drogas y las fiestas en las habitaciones.

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Tras experimentar en Licenciado Cantinas, donde por primera vez EB se dedicó a cantar versiones de otros artistas latinoamericanos, o “panamericanos” según él mismo, el músico español define claramente el sonido de “Palosanto”, que a criterio personal, es una mixtura de “Hellville de Luxe” y “Las consecuencias” con letras sumamente diáfanas.
“Palosanto continúa con la línea que aparece en Radical sonora y en Flamingos, a diferencia de otros discos como Licenciado cantinas, que miraba hacia Latinoamérica, o El tiempo de las cerezas, Hellville de luxe y Las consecuencias, que eran más pro raíces del rock and roll norteamericanas. Pero indudablemente se me escapan determinadas influencias y, aunque yo quería que este disco no tuviera ese sabor latino, en algún momento aparece; y aunque no quería que tuviera ese sabor acústico, hay canciones que, de repente, se conectan con eso. Entonces hay cosas que no puedo evitar, pero la intención era mucho más tecnológica” se sincera.

Después de tantos años, ¿cómo te llevás con la crítica de los medios?
-EB: He tenido la fortuna de tener críticas horribles de casi todos mis discos. Y digo la fortuna porque conozco a otros músicos que tuvieron el beneplácito generalizado de la crítica en algún momento de su carrera, y luego les dolió mucho cuando pusieron en duda sus próximos álbumes. En mi caso, siempre hubo gente que ha hablado bien de mis discos y gente que ha hablado mal, entonces estoy acostumbrado a relativizar un poco, a pensar que ni soy tan bueno ni tan malo, hago mi trabajo de la forma más honesta que puedo e intento seguir mi propio camino. Tengo la suerte de tener un público que me ha escucha a lo largo de mi carrera, más o menos en diferentes momentos, pero siempre he podido realizar mi trabajo. Creo que los críticos musicales, o de arte en general, son historiadores prematuros, como que intentan precipitarse un poco. Es difícil colocar una obra de un músico en su lugar a la semana siguiente de la salida de un disco, entonces reconozco la dificultad de su trabajo y acepto sus errores.

Demostraste ser un artista comprometido, algo que no todos lo son, ¿cómo influye en vos eso al momento de componer?
EB: Entiendo el debate en torno a si un músico debe o no debe. A todos nos gustan las canciones de amor, pero creo que todos somos ciudadanos: el pintor, el escultor, el cantante, el taxista, el periodista. Y todos nos podemos expresar en la barra de un bar con un café con los amigos y mostrar nuestro desencanto, incluso podemos hablar de la alineación del equipo de futbol que nos gusta y decir que el arbitro fue una mierda. Creo que esa expresión libre de barra de bar obviamente es posible en una canción, en un cuadro o en un libro. Yo incluso diría que no es un deber de todos, porque cada uno debe seguir sus propios impulsos y necesidades, pero la creación artística o artesanal es, por un lado, expresión de lo que te mueve interiormente, y por otro comunicación. En ambas cosas entiendo la vía política, la vía social y la vía de transmisión de ideas. Entonces mi punto de vista es claro, creo que es absolutamente legitimo, hay casos en la historia del rock and roll y de la música popular que lo hicieron infinitamente mejor antes que yo, y que hicieron canciones que todavía al día de hoy seguimos cantando. Solo me quería apuntar una cosa: puedes expresar lo que quieras, lo más difícil de todo es que eso que expreses sea igual de valido hoy que dentro de unos años, porque normalmente cuando te expresas políticamente, el político dentro de cinco años ya no está en su lugar.

Para que tus ideas queden plasmadas tal cual querías, ¿era indispensable que vos fueras director y actor en esta obra en lugar de trabajar con un productor?
-EB: A mí me encantaría trabajar con productores más habitualmente. En solitario, he trabajo muy poco con otros productores, creo que exceptuando Radical sonora y Hellville de luxe, todos los demás los produje yo. Lo que pasa es que no encuentro en quien delegar o en quien confiar y dejar la dirección de un disco, que es una labor tan importante en la que se pueden diluir tus ideas tan fácilmente, lo que me da un poco de miedo y prefiero hacerlo yo, siendo que es un trabajo tedioso, aburrido y largo. Preferiría dedicarme a cantar y a componer.

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J. Arroyo

Director at El Sol Semanario Independiente Digital
Emprendedor, luchador, aprendiz de todo lo que el mundo me enseñe...
"La vida es eso que pasa mientras haces planes de futuro"
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