Marcela Martín | Inditex, directamente me viene a la cabeza Amancio Ortega, este señor de aspecto humilde, campechano, buenachón…  que donó una cuantía importante de dinero a la Sanidad…

No es nada más ni nada menos que uno de los que posee una de las mayores fortunas del mundo gracias a la explotación de los trabajadores y trabajadoras, primeramente en las fábricas de textil donde confeccionan su ropa y después con la venta de la misma en la infinidad de tiendas que tiene por todo el mundo y en concreto por todo el Estado español. Cuenta con un total de 7.197 tiendas en todo el mundo.

Con motivo de la pandemia y para no perder su cuota de negocio, e incluso incrementarla, ha decidido cambiar su modelo de negocio. Quizás atendiendo a uno de los eslogan de sus campañas en rebajas de sus tiendas: “Dos por Uno” apostando por la venta online. Este proceso conlleva espacios de mayores dimensiones pero a la vez cierre de entre 250 a 300 tiendas en todo el estado. Acaparando más cuota de mercado y entendiéndose por países en los que aún no tenía presencia.

Es evidente a todas luces que estos cambios en su modelo de negocio traen consigo también cambios en las plantillas de los trabajadores y trabajadoras.

  • Reubicaciones de la plantilla. La proximidad a los centros de trabajo se pierde, ahora estarán sujetos a desplazamientos presumiblemente mas largos con lo que esto conlleva para el desarrollo de la vida. E incluso traslados forzosos a otras provincias.
  • Reducción de jornadas y por consiguiente, salarios más bajos
  • Reciclaje para atender las ventas online con posibles discriminaciones por sexo y edad.
  • Y por último y lo más grave despidos de trabajadores y trabajadoras.

Así comienzan a denunciarlo las trabajadoras de las tiendas en Madrid de la mano de los sindicatos CGT (Confederación General del Trabajo) y AST (Alternativa Sindical de Trabajadores). Quienes señalan como este reajuste no hace sino encubrir un ERE encubierto que vendrá seguido de numerosos despidos. Situación que lejos de la sorpresa trabajadoras de Galicia, origen de la empresa, vienen denunciando tiempo atrás.

Todo esto en una de las empresas textiles con mayores beneficios no solo del Estado, también mundial. Para qué hablar del impacto medioambiental que puede suponer la venta online, y esos nuevos y enormes espacios para el almacenaje de los productos.

¿Cómo serán las condiciones de trabajo y en qué parte del mundo se fabricarán esas prendas de ropa? ¿será en India, o Bangladés, o tal vez Tánger?, las que sin duda serán protagonistas serán las plantillas de mujeres precarizadas.

¿Si esto sucede en empresas multinacionales con grandes beneficios que nos espera de otras donde sus economías son más limitadas? Conviene recordar las tiendas que forman el grupo Zara para tener una visión global del negocio: Zara, Lefties, Pull&Bear, Oysho, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Uterqüe. Todas ellas enfocadas a clases humildes y gente joven. 



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