Inmersos ya en el otoño y con el abrigo y el paraguas preparados cuando hace nada todavía lucíamos sandalias, no es sólo nuestro armario el que cambia con la llegada del frío, sino también nuestras despensas. Donde antes había productos más fresquitos, ahora encontramos otros alimentos, como las legumbres, los frutos secos o las hortalizas de temporada. Nuestra cocina también se transforma, y las ensaladas y el refrescante gazpacho dan paso a guisos y platos de cuchara, con unos nutrientes necesarios para proteger nuestro sistema inmunitario con el cambio de estación y la bajada de temperaturas. Además, todos los productos de esta lista son perfectamente aptos para una dieta de adelgazamiento ya que contienen muchas vitaminas y pocas grasas.  (Los 10 errores del desayuno que te impiden adelgazar)

Y es que la alimentación está estrechamente ligada a las épocas del año, pero a menudo desconocemos qué beneficios aporta a nuestro organismo cada uno de los productos propios del otoño. Gracias a la nutricionista Natalia Ramos, hoy te damos las claves para identificar los alimentos perfectos para afrontar la bajada de temperaturas con toda la energía:

  1. Setas y hongos. Son uno de los productos estrella de la temporada. Son bajos en calorías y ricos en minerales como potasio o selenio y en vitamina B3. (Toda la verdad sobre los suplementos alimenticios)
  2. Legumbres. Aunque con el hummus los garbanzos se han convertido en un habitual de nuestras mesas, hay una gran variedad de legumbres para afrontar la llegada del frío, como unas lentejas, un buen cocido o unas judías blancas con acelgas. Fuente de proteína y fibra, son un alimento perfecto para aportarnos energía y nutrientes, además de hierro, un mineral vital para el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario.
  3. Pescados azules (salmón, sardinas, bonito, atún…) Este alimento es uno de los platos principales de cualquier época del año gracias a sus proteínas de alta calidad y el omega 3 que nos aporta. Mantienen nuestros huesos fuertes y contienen multitud de antioxidantes, además de contribuir al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
  4. Calabaza. Con un sabor suave, esta hortaliza destaca por su versatilidad y podemos incluirla en multitud de recetas, tanto saladas como dulces (si no has probado todavía el bizcocho de calabaza, no dejes pasar más tiempo). Además, es rica en vitamina C que contribuye al metabolismo normal del hierro. Tampoco te olvides del calabacín, con un alto contenido en agua y bajo aporte de calorías e hidratos de carbono que le hacen el acompañante ideal para cualquier plato.
  5. Alcachofas. Una verdura típica del otoño que, además de muy apreciada en la cocina, es baja en calorías y muy rica en fibra. Se puede preparar de multitud de maneras y encaja con todo tipo de ingredientes. Los espárragos trigueros con otro alimento ideal, ya que es el más diurético de la dieta mediterránea.
  6. Boniato. Esta “prima lejana” de la patata, poco instaurada todavía en nuestra despensa, es un alimento perfecto para las guarniciones de tus platos otoñales, que además de deliciosa, es rica en vitamina A, C y E.
  7. Granada. Esta fruta, además ser bonita por fuera, lo es por dentro. Es una de las frutas que aportan una gran cantidad de vitamina C, que ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo y es fuente de fibra.
  8. Frutos secos (castañas, nueces, almendras, anacardos). No conviene abusar de ellos, ya que los frutos secos tienen un gran aporte calórico. Pero, sin duda, son algo que no debe faltar en cualquier dieta, por la cantidad de hierro, fósforo, vitaminas y nutrientes que aportan al organismo. (El alimento perfecto para picar entre horas)



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