Ahorrar dinero en las facturas mensuales de luz o gas es una de las máximas de cualquier persona. Sobre todo el gasto en electricidad suele ser uno de esos recibos que le preocupa a todo el mundo, sin embargo, también puede ser uno de los aspectos de una casa en el que más podemos ahorrar. 

 

Existen muchísimos métodos y formas para que, al final de cada mes, veamos cómo se han reducido nuestras facturas y, una de ellas, es contratar la electricidad con la empresa más asequible de todo el mercado: Endesa

 

En los últimos años, Endesa se ha esforzado por ajustar al máximo sus tarifas, de forma que los usuarios puedan tener sus servicios básicos a un precio justo. Además, desde esta empresa también se han puesto en marcha diversas campañas para informar a sus clientes de cómo pueden ahorrar más luz, compartiendo trucos y consejos de uso que todos podemos aplicar en nuestros hogares. 

 

De todas formas, si te interesa más en profundidad el tema de poder ahorrar con Endesa, puedes ampliar la información contactando con telefonodirecto.es/endesa/, donde estarán encantados de asesorarte sobre qué opciones se adaptan mejor a tus necesidades concretas. 

 

Por nuestra parte, en el día de hoy queremos ampliar un poco más la información acerca de cómo cualquiera de nosotros puede ahorrar un buen dinero en sus facturas de la luz mensualmente, aplicando 10 consejos increíbles que nos dan ahorro real. Verás cómo aplicándolos ves reducido considerablemente tu próximo recibo. 

 

Analiza qué gasta en tu casa 

 

Lo primero que debemos tener en cuenta para empezar a ahorrar en la factura de la luz es analizar cómo es nuestra casa, qué orientación tiene, qué electrodomésticos incluye y cómo gastan energía, así como con qué compañía tenemos contratado el servicio. 

 

Intenta analizarlo todo para tener una visión más integral de cómo funciona tu casa y en qué partes podría estar consumiendo más electricidad. Estudia todas las posibilidades y, si es necesario, cámbiate de compañía y ahorra luz con endesa

 

Invierte en domótica

 

Otra buena opción para ahorrar luz es invertir en domótica. Aunque esto pueda parecer contradictorio porque estamos incluyendo más aparatos electrónicos en la casa, lo cierto es que estos accesorios inteligentes nos pueden ayudar a ahorrar muchísimo. Un buen ejemplo de ello son los sensores de movimiento que, además de ayudarnos a no tener que acordarnos de apagar la luz, solo encenderán la iluminación cuando sea necesario, proporcionando un ahorro en la vivienda que puede superar el 20 por ciento. 

 

Conciénciate con el ahorro energético

 

Otro factor indispensable para empezar a ahorrar luz es concienciarnos de manera individual sobre la necesidad de consumir el mínimo posible de energía. Se trata de una cuestión que, además de ahorrarnos dinero, también nos ayuda a hacer un mundo más justo, donde solo consumimos lo indispensable para vivir, sin derrochar energía a la que, en otras partes del mundo, ni siquiera se puede acceder. Podríamos decir que el máximo ahorro parte de la conciencia de consumo. 

 

No tapes las fuentes de luz natural

 

Un fallo muy común que no se suele tener en cuenta es tapar las fuentes de luz natural por cuestiones, la mayoría de las veces, puramente estéticas. Deberíamos olvidarnos de utilizar cortinas o visillos que pudiesen bloquear la entrada de luz en la vivienda; si tenemos luz natural, ¿para qué vamos a encender las bombillas? Además, si nuestra casa tiene poca iluminación natural, un buen truco es colocar espejos enfrente de las ventanas, para potenciar y duplicar la poca luz natural que entre. 

 

Sácale partido al sol

 

Otra forma de ahorrar en el recibo de la luz es aprovechar al máximo el sol que entra por la ventana. Además de ser una fuente de luz natural, el sol también nos puede ayudar a calentar nuestra casa durante el invierno, por lo que es importante que le demos el lugar que necesita. 

 

Renueva tus bombillas

 

Una de las mejores inversiones que podemos realizar en nuestra casa para notar un ahorro significativo cada mes en el recibo es cambiar las formas de iluminación del hogar sustituyendo las anticuadas bombillas halógenas o de bajo consumo por bombillas y luces LED. Además de durar muchísimo más tiempo, las bombillas LED pueden llegar a consumir hasta un 40 por ciento menos en comparación con otros tipos de bombillas, por lo que se trata de una de las soluciones de ahorro más inteligentes.

 

Lavadora y lavavajillas

 

La lavadora y el lavavajillas pueden ser el epicentro del consumo de luz de nuestro hogar si no los utilizamos debidamente. Estos dos electrodomésticos debemos utilizarlos siempre al máximo de su carga, para ahorrar agua además de luz, además de procurar utilizar siempre programas cortos con la menor temperatura posible. 

 

La nevera tiene truco

 

La nevera es otro de los electrodomésticos que más luz puede consumir, debido a que no se puede apagar nunca y siempre debe estar tirando de la electricidad para mantener la temperatura correcta. Para ahorrar con la nevera debemos evitar ponerla cerca de fuentes de calor como puede ser el horno o los fogones, así como evitar meter dentro de ella alimentos calientes, que obliguen al electrodoméstico a consumir energía para lograr la temperatura correcta. También es un buen método de ahorro abrir y cerrar la puerta de la nevera únicamente un par de segundos, para que no pierda temperatura. 

 

La limpieza de las lámparas

 

Mantener las lámparas y bombillas limpias también es un buen método de ahorro. En realidad, es una cuestión de lógica, ya que una bombilla limpia dará siempre mucha más luz que una bombilla sucia, evitando tener que encender otras lámparas o luces y, por consiguiente, ayudándonos a ahorrar en nuestras facturas. 

 

Ahorro en la cocina

 

Para finalizar, el último consejo está relacionado con el ahorro en las cocinas eléctricas, como las vitrocerámicas o las cocinas de inducción. Para esto, una de las cuestiones más importantes es escoger bien el menaje que utilizamos en la cocina, adaptándolo siempre al diámetro del fogón y evitando utilizar ollas o sartenes más pequeñas, con las que el calor de la vitrocerámica pueda salir por los lados. 



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