El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, ha explicado este sábado por la tarde que las negociaciones entre los líderes han entrado en “punto muerto” y está siendo “más complicado de lo previsto”, con países del norte como Países Bajos, Dinamarca, Austria o Suecia reclamando mayores recortes en la parte de transferencias del fondo de reconstrucción.

“Hay bastantes cuestiones sobre las que aún estamos discutiendo que no logramos resolver”, ha expresado Conte en un vídeo sin preguntas de los periodistas que el primer ministro italiano que ha lanzado en sus redes sociales.

El mandatario italiano ha señalado que unos “pocos” países “ponen en duda” la última cifra de transferencias directas a los gobiernos que está sobre la mesa de los jefes de Estado y de Gobierno y están intentando reducirla. La última propuesta recogía un fondo de 750.000 millones de los cuales 450.000 millones serían subvenciones no reembolsables.

De esta segunda parte, unos 325.000 millones se distribuirían entre los Estados miembros a cambio de la promesa de aprobar inversiones en línea con las prioridades de la UE, como la transición verde o la digital, pero también para adoptar reformas estructurales.

El primer ministro de Italia ha asegurado que se está enfrentando “duramente” con Países Bajos y otros países del norte, que “no comparten la necesidad de una respuesta tan contundente” y dudan de que sean necesarios “los famosos subsidios”.

Según varias fuentes consultadas, en este caso es Suecia el país de los ‘cuatro frugales’ que más está reivindicando los recortes en el tamaño del plan de reconstrucción económica.

A diferencia de Conte, canciller de Austria, Sebastian Kurz, ha asegurado que las conversaciones entre los jefes de Estado y de Gobierno “van en la dirección correcta”, aunque también a reconocido que se está librando una negociación “intensa”, según ha recogido la agencia alemana de noticias DPA.

Según otras fuentes diplomáticas, los líderes han pasado de una fase de “casi bloqueo” el viernes a una jornada este sábado de “trabajo calmado, denso e intenso” sobre los tres puntos que hasta ahora han monopolizado las negociaciones: las condiciones para obtener las ayudas, el tamaño del fondo y las correcciones para reducir el dinero que deben aportar los socios ricos al presupuesto común.

Las delegaciones nacionales esperan que el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, retome la reunión a veintisiete con una nuevo borrador de acuerdo para la hora de la cena. Hasta que llegue ese momento se suceden las entrevistas entre el belga y el resto de líderes, ya sea en grupos pequeños como en reuniones bilaterales.

Con esta futura nueva propuesta, Michel intentará conseguir el visto bueno de los países del norte a un nuevo presupuesto de la UE para el periodo 2021-2027 y el fondo de recuperación con el que reiniciar la economía europea tras la pandemia.

En su último planteamiento, el presidente del Consejo europeo ya aceptó una de las exigencias de Países Bajos daría a cualquier país poder de bloquear el desembolso de ayudas si considera que el país que las va a recibir no ha planteado las reformas adecuadas o no son lo suficientemente ambiciosas.

Se trataría, en concreto, de un “freno de emergencia” según el cual un solo país podría pedir, en el plazo de tres días, que sus dudas sobre un plan nacional se eleven a una reunión extraordinaria a nivel de ministros de Finanzas e incluso a una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno. Sería en uno de estos dos foros donde se intentaría encontrar una solución “satisfactoria”.



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