PALMA DE MALLORCA, 18 Nov. (EUROPA PRESS) –

El equipo técnico de la empresa Atics ha iniciado esta semana las excavaciones previstas en el cementerio de Valldemossa para localizar una posible fosa de la Guerra Civil.

Según ha informado este miércoles la Conselleria de Administraciones Públicas y Modernización, se espera localizar los restos de un hombre, Andreu Sastre Ferragut. Según una causa judicial facilitada por la asociación Memòria de Mallorca, esta persona fue asesinada la madrugada del 16 de agosto de 1936.

Una comitiva de autoridades ha visitado por la mañana el espacio intervenido, encabezados por la consellera de Administraciones Públicas, Isabel Castro, y el alcalde de Valldemossa, Nadal Torres, así como el secretario autonómico de Memoria Democrática y Buen Gobierno, Jesús Jurado, entre otros.

El proyecto de excavación propuesto por la empresa contempla dos sondeos en una zona situada del ángulo occidental del cementerio, un espacio que parece no haber registrado ningún tipo de intervención reconocida, a pesar de los numerosos cambios que ha experimentado la parte vieja del cementerio durante los últimos años.

La excavación es manual y se ha iniciado después de una limpieza previa con la colaboración del Ayuntamiento de Valldemossa. Los sondeos se realizarán a una profundidad mínima de unos 120 cm, profundidad a la que se abrió la fosa para enterrar la víctima, según consta en los documentos disponibles.

El equipo técnico encargado de la intervención está formado por dos arqueólogos, un equipo de antropología y forense con dos técnicas, el apoyo de un equipo de topografía y, al frente, el coordinador del Plan de Fosas 2019-2020, Cesc Busquets.

INICIALMENTE SE CATALOGÓ COMO UN ACCIDENTE Y DESPUÉS SE RECTIFICÓ

El cuerpo sin vida de Andreu Sastre se encontró el 16 de agosto de 1936 en el kilómetro 14,2 de la carretera Palma-Valldemossa. La causa judicial indicaba que el cadáver se enterró en el cementerio de Valldemossa y recogía la localización concreta.

La causa de la muerte, según hicieron constar en aquel momento, había sido un accidente, aunque el juez del pueblo reconocía que junto con las diligencias de entierro enviaba a la Auditoría de Guerra tres vainas de fusil vacías que habrían sido encontradas junto al cuerpo sin vida y el cartucho de una pistola que no se había disparado.

En marzo de 1986, la hija del fallecido consiguió que se rectificase judicialmente el certificado de defunción oficial, para reconocer que la muerte de su padre no había sido a causa de un accidente sino consecuencia de un fusilamiento.

Andreu Sastre Ferragut era tornero de profesión, tenía 47 años, estaba casado y tenía, al menos, una hija identificada. En el momento de su muerte vivía en la Plaza de Cort de Palma.



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